En medio de la incertidumbre electoral y después de cuatro años de gobierno Petro, el mercado inmobiliario colombiano guarda tres argumentos que cambian la conversación. Análisis basado en datos del DANE, Camacol y Fedesarrollo y realizado por Andrés Giraldo de Growth Lab para Niido.
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“No es momento de comprar o invertir. Hay que esperar a la evolución de la coyuntura política.”
— La objeción más común de clientes indecisos, 2026
──────────────────────────────────────────────────La frase es conocida. La escuchamos en 2018, la escuchamos en 2022, y la volvemos a escuchar hoy, cuando Colombia se aproxima a unas elecciones con candidatos de visiones radicalmente distintas para el sector. Pero hay un problema: los datos no la respaldan. Aquí están los tres argumentos que el mercado le habla a quienes esperan desde el costado.
- Colombia produce más que nunca, aunque crezca despacio
El primer reflejo cuando se habla de la economía colombiana es mirar el PIB y compararla con gobiernos anteriores. Y el argumento tiene sustento: el promedio de crecimiento del periodo Petro es de 1,7% anual, por debajo del 3,5% del periodo Duque y de los gobiernos Santos. El cliente que dice “nuestra economía está creciendo poco” tiene razón. Pero quedarse con ese titular es perderse la historia completa.
$1 billón → El PIB colombiano superó por primera vez un trillón de pesos en 2025
+9,9% → Crecimiento del sector de entretenimiento y turismo en 2025, mientras el total fue 2,6%
Hay sectores que crecen muy por encima del promedio, y precisamente ahí es donde se concentran las oportunidades de inversión inmobiliaria hoy. El turismo creció 50% desde 2019 en Colombia (mientras el mundo apenas recupera niveles pre-pandemia). Medellín creció 150% en llegadas de turistas internacionales, superando a Cartagena. Eso más que ser coyuntural, es un cambio estructural en los hábitos de consumo de los colombianos y en el posicionamiento del país en el mundo.
💡 Para el inversionista: Quien invierte en activos con exposición al turismo (suites, rentas cortas) está capturando el sector que más crece en el país, con menos competidores, porque la mayoría espera afuera mirando el PIB agregado.
- Hay menos propietarios, más arrendatarios y menos vivienda nueva: la fórmula perfecta para el inversionista
La proporción de hogares colombianos con vivienda propia cayó del 43% en 2018 al 35% en 2025. Al mismo tiempo, la venta de vivienda nueva bajó a 173.000 unidades al año, un volumen similar al de hace una década, aunque hoy Colombia tiene 5,5 millones de hogares más que entonces.
40%→ de hogares colombianos vive en arriendo (doble del promedio latinoamericano) 57% → en Bogotá. En Antioquia el 46%. El mercado de renta es profundo y sostenido.
4,8M → hogares en déficit de vivienda en Colombia. La demanda estructural no desaparece.
Lo que describe ese cuadro no es un mercado en colapso: es un mercado donde hay cada vez más demanda de arrendamiento, menos oferta de vivienda nueva y menor competencia de compradores. Para quien arrienda un inmueble, esa es la combinación ideal: alta ocupación, poder de negociación en el precio y valorización sostenida del activo.
El comportamiento de los hogares cambia, y eso también es una oportunidad
En Colombia los hogares unipersonales crecieron 39% entre 2020 y 2025. Los de dos personas, 31%. Los divorcios aumentaron 43%, y por cada tres matrimonios se disuelve uno. Ese cambio social crea una demanda enorme de soluciones habitacionales más pequeñas, flexibles y con amenidades comunes: en Niido contamos con proyectos para este perfil de clientes y tú que eres colombiano en el exterior, puedes aprovecharlos para invertir con seguridad.
En los últimos cuatro años de incertidumbre política se realizaron 4,9 millones de desembolsos de crédito hipotecario, el máximo histórico para un periodo presidencial.
- La vivienda colombiana se ha valorizado por encima de la inflación, incluso en los peores momentos políticos
Este es quizás el argumento más contundente para quien teme que el contexto político deteriore el valor de su inversión. Y para responderlo no hace falta proyectar el futuro: basta con mirar lo que ya ocurrió.
+30% → Se valorizó la vivienda nueva en los 3 años del gobierno Petro. Quien esperó perdió ese retorno.
9,1% vs 5,1% → Valorización de inmuebles vs inflación en 2025. Cuatro puntos reales de ganancia patrimonial.
Hace cuatro años, cuando Gustavo Petro ganó las elecciones, muchos compradores ejercieron la llamada “cláusula Petro” y desistieron de sus negocios. Hoy sabemos cuánto costó esa decisión: 30% de valorización acumulada que no capturaron, equivalente a un 10% promedio anual durante el periodo de mayor incertidumbre política reciente.
En perspectiva histórica, Colombia ha tenido variaciones negativas en el precio de la vivienda en solo dos años: 1999 y 2000, durante la crisis del UPAC. En ningún otro momento del siglo XXI el sector inmobiliario ha tenido pérdidas del valor de la vivienda. Eso no ocurre en Estados Unidos (con ciclos bajistas recurrentes) ni en China (que acumula cuatro años consecutivos de caída en precios).
¿Y si gana Cepeda? Los datos de los últimos cuatro años muestran que incluso bajo un gobierno con bajo score de pro-mercado, quien invirtió ganó. Y si hay un cambio de gobierno, el potencial de reactivación es mucho mayor. En cualquier escenario, la incertidumbre que paraliza hoy se resolverá en pocos días, y con ella llegará un ajuste de precios que favorece a quien ya entró.
El dato clave: Cada día que un inversionista pasa esperando “que se aclare el panorama político” es un día en que el activo que podría comprar sigue valorizándose. El mercado no pausa mientras se define un presidente en Colombia.
La conclusión que los datos nos dan
La incertidumbre política es real. No vamos a ignorarla. Pero los datos de los últimos cuatro años —y de los cuatro anteriores, y de los cuatro antes de esos— muestran un patrón consistente: quienes invierten en el pico de la incertidumbre capturan los mejores retornos.
El turismo crece estructuralmente. Los arrendatarios no dejan de crecer. La vivienda se valoriza por encima de la inflación. Los hogares se transforman y necesitan soluciones distintas. Estos no son argumentos de campaña: son los datos del mercado colombiano en 2026.
La pregunta no es si Colombia es un buen lugar para invertir en vivienda. La pregunta es si uno quiere estar dentro o fuera cuando la incertidumbre se despeje.
Y si todavía tienes más dudas,
Te invitamos a nuestro webinar gratuito:
📅 Miércoles 4 de junio
🕕 6:00 PM EST
👤 Andrés Giraldo – Economista y Gerente de Growth Lab
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